domingo, 31 de octubre de 2021

Hunza

 









The city of memory and of oblivion where the spirits dwell: opposite the cathedral is the Plaza de Bolivar and when you go where the darkness is, you go to the end of the road...

Halloween sera bientôt: ce soir nous ramènerons les morts à la vie, à la vie en Tunja (capitale du département de Boyacá)

@roagilluis

sábado, 23 de octubre de 2021

Sunday

 


   Mechas has become the most photographed dog in Saint Mateo. Why the old dog howl with madness in the twilight of depth? I shall remember that night for as I live: tenderness.

@roagilluis

domingo, 3 de octubre de 2021

Avenencia

 

  «¡La pandemia ha aumentado!, 3.666 positivos, 115 fallecidos y 4.369 recuperados», último reporte nacional. «La vacuna pronto va a llegar», asegura el gobierno; ya estoy cansado de este país y sus políticos de porquería. ¿No les parece extraño que todas las tardes hablen güevonadas en la televisión?

  El invierno acecha, un invierno largo y crudo; dentro de nada muchos morirán. Docenas, cientos de ellos. La Parca vendrá por los desamparados, sucumbirán sin más consuelo que sus recuerdos. Ayer, por ejemplo, desaparecieron seis líderes sociales, y antier, ocho. De acuerdo a los informes, ellos eran auspiciadores de la guerrilla. Es desesperante esta situación. De aquí a que haya justicia Colombia agonizará en la miseria, en falsas promesas. Luego tendremos que valernos por nuestra cuenta.

  «¿Cuántas semanas estaré encerrado? —me pregunto—. Muchas, sin duda.»

  No hacia tanto que quise viajar al Lejano Oriente; pero, sin que supiera por qué, seguí preso por el placer de la carne. ¿Quién soy yo para decir si la vida es real o no? Las cosas son como son, como en el pasado, como en el futuro. Es inútil resistir al aburrimiento, al tedio de sentarme frente al computador; es una pérdida de tiempo. Del otro lado personas que desconozco: las sombras se erigen en el vacío.

  «Si no consigo un trabajo decente, este lugar será mi tumba.»

  Para colmo de males no logro conciliar el sueño. Cuando cierro los ojos, mi mente se llena de presagios, pensamientos funestos de lo que va a pasar. Por mucho que lo intento, no puedo dejar de advertir cómo me he consumido en la Decadencia. Incluso, aquí, en la habitación, lejos de la gente y a salvo de la enfermedad, me da igual permanecer con una camiseta vieja, rota, y un pantalón con un hueco en la entrepierna.

  Confieso que apenas me he cortado el cabello. Ya llega a la cintura.

  —Toca que se aplique una crema para que crezca y se vea más rojo —aseguraba mi madrecita querida y me peinaba.

  Parezco un vagabundo, sí, y desaliñado, pero no tanto para no reconocerme frente al espejo. Sigo siendo joven, con el rostro pálido y pecoso como siempre. Me han quitado los brákets, lo único que deseo es sonreír.

  Afuera, los edificios se alzan siniestros; sólo hay calles sucias donde antes hubo comercio. Las esquinas están plagadas de ñeros; el COVID-19 no tiene pico y cédula, los hampones tampoco. Es que ni siquiera utilizan bien los tapabocas. Ya sé que parecemos perros con bozal, sin embargo…

  Fue el lunes o el martes cuando por fin salí. En la plazoleta Muisca me crucé con una muchacha que venía subiendo. La mujercita esquelética de… dieciocho, diecinueve años, no más de veinte, tenía un aspecto desagradable. Lo más probable es que no llevaba ropa debajo. Al verme dijo:

  —Oiga, señor; regáleme algo para mis bebés hambrientos.

  «¿Y dónde se encuentra su marido?», estuve a punto de preguntar.

  —Déjeme ver que le puedo dar.

  Según supe después, la mujercita cantaba sobre su país y sus héroes; su padre derramó lágrimas de tristeza cuando ella se marchó, y prometió que pronto estarían juntos.

  «Los artistas también son mendigos. Nadie es profeta en su tierra.»

  Y le alcancé lo único que llevaba, una bolsa de comida.

  —¡Gracias! ¡Qué la virgen lo ampare y lo favorezca! —exclamó la muchacha y se desvaneció, nadie volverá a saber nada de ella.

  La otra tarde, les cuento, pasó una ambulancia frente al apartamento. Si mis gatas hubieran estado aquí, se habrían asustado tanto. Arquearían el lomo y agitarían las colas. Yo me sentaría junto a ellas, les hablaría con cariño hasta que se tranquilizaran…

  En ese instante aparté a la prostituta que contraté, me puse en pie y me dirigí a la ventana, el sol no tardaría en ponerse:

  «¿Alguien conocido falleció?».

  No sé quién; pero de seguro el desgraciado será víctima del virus. Mejor que se vaya tranquilo a la paz de la nada (¿eso ya lo había escrito?). En la vejez, todos somos iguales: nos convertiremos en polvo de estrellas.

  En cuanto se apagaron las sirenas, sonó un ritmo tan asqueroso que me dieron ganas de vomitar. Convendría sacarle los ojos al imbécil que coloca su “música” a ese volumen, lo hace adrede, desde el segundo piso de la casa vecina. ¿Cómo es posible que semejantes seres se reproduzcan en su inmundicia? Prolongar lo inevitable es absurdo…; es hora de que me haga cargo de esto.

  En fin, ya había desaparecido la última estrella de la noche; la prostituta, tumbada en la cama, aguardaba lujuriosa, mientras el fuego de la chimenea se consumía.

  Creo que ahora inventaré un juego, me haré pasar por el hombre que alguna vez fui; tras el toque de queda, asumo el papel que he seleccionado. Me olvido del éxito de mis obras; me olvido de mis amigos, mis amantes, mi familia; me olvido de esta prisión llamada cuerpo.

  Los fines de semana algo cambia, aunque no del todo. Tomo un café y observo la Plaza de Bolívar desde el balcón. El tren avanza mientras los niños ríen, otros, lloran; en cuanto a mi… En cierto modo el viento me recuerda la noche en que me había despedido de ella, sin saber que la veía por última vez. ¿Y si nos hubiéramos casado? Seríamos como esa pareja en su luna de miel, uncieron sus destinos; ella le romperá el corazón.

  En ocasiones me siento en el Cenicero, vislumbro los rostros que me rodean: la expresión de los desempleados; el ceño fruncido, hosco de los hombres; las arrugas y los ojos tristes de los ancianos; las miradas de los que alguna vez estuvieron vivos.

  La Shakira de Tunja baila por unas monedas en la Esquina de los carteles, poco le importa “el qué dirán”, y, más allá, los hermanos Barreto toman fotos a la gente en los ponis de madera.

  —¡Helados a la orden! —pregona uno de los vendedores en su carro, distanciado de los demás.

  Ustedes lo pueden reconocer, ¿saben cómo? Él se cubre el ojo derecho con un parche oscuro, de cuero, y la barba parece una pelusa encrespada. Su rostro sombrío oculta una historia secreta.

  «Amalaya una hamburguesa con papas rústicas», me doy cuenta de que las palomas alzan el vuelo al sentir mis pasos y prosigo rodeado por el repicar de las campanas:

  Uno.

  Dos.

  Tres.

  Cuatro.

  Cinco.

  Seis, seis, seis.

  Siete.

  Ocho.

  Nueve.

  Diez.

  En la catedral los oficios religiosos son a puerta cerrada. El incienso impregna el aire, el manto de la fe envuelve a los santos en los cuadros y en los nichos. Mis paisanos van al despacho a pagar las novenas. Horario de atención: 8 a. m. a 12 y de 2 a 6 p. m.

  No me queda más que resguardarme del frío entre mis pensamientos. Pero ahora el día se hace de noche, la noche se hace de día, y, pese a ello, me he acostumbrado a esta soledad.

  «Han dado las doce, es hora de regresar.»

  Contemplo el camino que debo recorrer, es grato pensar que pronto todo terminará. A través de la neblina, el sendero serpentea entre piedras y árboles que se aferran al suelo. La melancolía se cierne sobre mí, los murmullos entonan plegarias. Conozco a esas personas. He visto sus existencias marcadas por el amor y la compasión.

  Cuando más miro el cielo, más bellos y agradables son los luceros; las flores rememoran mi infancia, la música, mi adolescencia. Quiero cantar, bailar, saltar y abrigarme para no llorar. ¡Qué feliz soy!...

  …Cruzo el umbral, y, en el silencio de la habitación, alcanzo a oír unas risas, que vienen de la cocina.

  —El chocolate está listo —dice una voz dulce.

  —Las arepuelas también —susurra otra.

  «Ya puedo estar en paz.»

  Amaina la lluvia, despuntan las tinieblas, tras la ventana aún titilan las luces rojizas.

@roagilluis

Copyright: Corporación Cultural Alejandría ( Pandemias Crónicas - Relatos del Confinamiento 2021).

Advent

 


The light shines in the cemetery darkness, and the darkness shall envelop us till the end of eternity.









@roagilluis

domingo, 12 de septiembre de 2021

Revelación lejana



They would lie dead, dead in the grave where my spirit dwelt by night and day.


Je ne me demande pas si je serai vivant après la mort; je vis dans le chemin qui nous sépare des revês, de la realité.


Los dos luceros derraman su lumbre, ruegan por mi, vivo el resplandor de la juventud, de la vida y soy feliz

@roagilluis

sábado, 4 de septiembre de 2021

Evocación de libertad


Sábado 4 de septiembre de 2021

Ha trascurrido el tiempo en medio de la pandemia: han pasado los años, los meses, los días cuando en el Bosque de la Republica, en el Paredón de los Mártires, las compañías teatrales hacían gala de su ingenio, de su Arte. ¡Cómo dejar de lado esas tardes, esos bellos momentos! En el Festival Internacional de la Cultura de Boyacá, en el Festival de las Artes de Tunja la dramaturgia se perpetuaba en las obras del pueblo colombiano.

En fin.

PÁGINA 37

A pesar de la melancolía que la embargaba, la joven (de la cual se ha hablado mucho y poco se sabe) rememoró en su alma, o quizá en su espíritu, una historia por muchos conocida.

Aquello ocurría antes de que el viejo taciturno y sombrío desapareciera, pero entonces, ¿quién lo iba a aguardar al otro lado del ensueño? La obra finaliza en un proscenio inexistente al igual que la Independencia, una libertad falsa, decorada con la sangre y el sufrimiento de los caídos.

Encontrará, estimado lector, un primer plano de la joven con los ojos anegados de lágrimas.

Joven:

Siempre tendremos en nuestras mentes y en nuestros corazones este lema inmortal… ¡¡¡Eternamente vive quien muere por la Patria!!!

La frase se acuña a José Cayetano Vázquez.


@roagilluis

sábado, 10 de julio de 2021

Tunja


Ceci est le spectre de l 'histoire; the illusion of a past, of a present... of a future.


Tunja, ma ville natale, la ville de l'oubli.



Copyright @hildrethmeiere Tunja, 1947

@roagilluis

martes, 22 de junio de 2021

viernes, 18 de junio de 2021

Viernes

 

Un viento gélido y recio levanta el polvo que se ha posado durante la tarde.


Aún recuerdo el olor de este lugar,

¿Cómo no recordarlo?...

@roagilluis

jueves, 27 de mayo de 2021

Pensamiento



He seguido la senda de muchos escritores, sus palabras son parte de mi vida. He soñado con sus historias, he soñado con los dragones y guerreros de R.R Martin. Me he sorprendido con Drácula de Stoker y con La Divina Comedia de Dante Alighieri. He viajado con El principito y he conocido a Bukowski, el poeta del fracaso y la desolación.


@roagilluis

lunes, 24 de mayo de 2021

Jamás

 


¿Estás atada al pasado? 
Lo sé porque has ido a lugares sombríos, en medio de la nada. 
Lo sé porque has ido preguntando por ahí si seguirás viva después de la muerte.
Has viajado muchísimo; 
Has visto lágrimas amargas derramadas por mí.
La noche se cerró sobre una escena de soledad mientras yo contemplaba la sangre resbalar entre tus dedos, 
un recuerdo, 
una vida mejor. 


English version:

Are you tied to your past? 
I know it because you have walked into some dark places in the middle of nowhere.
I know that because you have asked around if you shall be living after death,
You are well traveled, 
You have seen bitter tears shed by me.
The evening fell upon a scene of solitude while I was watching the blood slipping through your fingers, a memory, a better life. 

@roagilluis

martes, 27 de abril de 2021

En la lejanía...


When rain comes as a flood, I remember just a few years ago... 

Maman, madrecita querida m'attendaient avec un grand sourire sous la pluie.

 

@roagilluis

sábado, 10 de abril de 2021

Historia de café

 

Et tout d'un coup, il commença à pleuvoir des cordes après de la lumière du soir déclinant. 

I entered the Pussini café, I felt a fondness for everyone I hurt through my unconsciousness, my feelings in secret again.

@roagilluis

martes, 30 de marzo de 2021

Requiem de recuerdo





Tunja's Holy Week celebrations are some of the best in Colombia. The festivities begin on Palm Sunday and continue with various processions, but, in this year, the spectre of COVID-19 has given way to darkness.

@roagilluis

lunes, 22 de marzo de 2021

Fantasmal

 


-J'espère que tu passes un joyeux anniversaire -j'ai dit quand la jeune fille a disparu en plein milieu de la nuit.

The balloon flew to the sky; but, in this world of darkness it is more a desire rather than a dream.

@roagilluis

Ayes de dolor

Me resguardo del sin sentido de la vida en el cementerio y sólo me queda pensar en los muertos, contemplando sus tumbas, cada uno de esos nombres... Mi amigos, mi familia, mis amantes...










@roagilluis

Mi muerte

 


Sólo quedaron los huesos, los huesos del niño que alguna vez fui.

Until my spirit break, my body bleed, my bones shall dust. 

Mon corps se trouve au coeur de toute la ville; la vida y la muerte: les deux faces d'une même médaille.

@roagilluis

martes, 2 de marzo de 2021

Miseria

 




Colombia, where women and men have been murdered or fled;
Colombia, where social activists have been imprisoned or exiled;
Colombia, where armed conflict is denied, death hovers around us all.
Colombie, c'est là que les ténèbres se trouvent.

@roagilluis

martes, 23 de febrero de 2021

Pasión



Tunja, Claustro de San Agustín (Martes 23 de febrero del 2021. 9: 40 p. m.).

Me sobrevino una deprimente soledad. De improviso, había vuelto del sepulcro.
  «Este lugar es parte de mí y yo soy parte de él —pensé que, al menos por un tiempo, el dolor se desvanecerá y la muerte, la muerte no triunfará.»
  Ella se aparta de la oscuridad, la beso con ternura y pasión. Pero de pronto, el pecado nos hace esclavos del deseo y, por fin, nuestras almas descansan en paz.

El monje sin cabeza




English version:

Passion


Tunja, San Agustín church (February 23, 2021.9: 40 p. m.).

A depressing feeling of solitude arose in me. I had returned unexpectedly from the grave.
   «I feel this place is part of me and I'm part of it —I thought that, at least for a while, my sorrow fade away, and death, death shall triumph not.»
   She steps away from the dark and I kissed her with tenderness and passion. But suddenly, sin makes us slaves of desire; and finally, our souls rest in eternal peace.

Headless Monk

@roagilluis

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Nocturno

 

I heard the cat's meow, 

It turns out it was me, 

It turned out I was the cat, 

I shall go a long way. 



Je serai dehors toute la nuit, 

avec mes illusions 

avec mes rêves; 

Je serai le chat pour l'éternité.


@roagilluis

martes, 8 de diciembre de 2020

Reminiscencia

Reconozco que no he sido un buen hombre. A Verónica la dejé plantada en el altar de la iglesia. Tendrían que haber visto ustedes la cara que puso mi suegro cuando no llegué a la boda.

Pienso, sin embargo, que hice lo correcto. ¿Para qué casarse y tener hijos? ¿Para qué pretender amar si todo se lo llevará el olvido? A mí que me quieran como soy, aunque no sea más que por pura compasión.

Sonia me estaba esperando con impaciencia. Me llamó una, dos, tres veces y, entonces, con el deseo de escapar del mundo, conduje el carro en medio de la niebla. Apreté el jodido acelerador y me fui directo por el viaducto. Caí por esquivar un niño, el choque fue tremendo.

—Cariño, ¿por qué no contestas? —preguntó mi amante al otro lado del teléfono.

Sólo pude responder: «¡Espérame, ya pronto estaré contigo!»

Hubo un profundo silencio.

Ustedes querrán saber qué pasó luego, ¿verdad? Pues en ese caso, les contaré. Transcurrieron los años, y casi al final de un día de agosto, extrañé tomar un tinto en el centro y dar La Vuelta al Perro. Ah, extrañé contemplar las calles, llenas de historias y cuentos. Pero, ¿cómo es ahora Tunja? ¡Maldición!, la ciudad se encuentra plagada de vagos en búsqueda de problemas. Inútil es agregar que, después de la pandemia, esta gentuza cambiará. ¡Bueno, ya no importa!

Hoy he comprado unas flores para mi tío, quien al poco de enfermar empezó a adelgazar, era ya piel y huesos; nos abandonó. Junto con mi madre él amaba los gatos, a Romeo, Kira y Vito. ¡Cómo los amaba!

Llego al cementerio y encuentro aquí gente que reza ante un ataúd. Camino hacia ellos para ver más de cerca. ¿Y cómo no llorar por un ser querido? Yo soy una persona melancólica, sí, lo soy; incluso diré que me avergüenzo por ello.

—¡Amor! —exclama una mujer con voz apesadumbrada.

No puedo ver su rostro.

—Papá, te extrañamos mucho, muchísimo —musita un joven mientras la lluvia empieza a caer. 

«¿Papá? —quiero preguntar yo—, pero, ¿quiénes son estas personas?» —¡Oigan!, ¡¿por qué no me escuchan?! ¡¿por qué no me ven?! —grito, trastornado por completo.

Son Verónica y… su hijo, ¡mi hijo!

Y ahora… ahora… me lanzo al ataúd, lo abro y yace allí… ¡¡¡MI CADAVER!!!

Entonces, ¿en qué me he convertido?, ¿en un fantasma?, ¿en un «espíritu errante» envuelto en tinieblas? Y así, cuando el sol se anida en su lecho, el tiempo continúa inmutable, silencioso… inmortal.

@roagilluis

Nuxg jk ruxñx

  XXXIII [Chhrrr... La tinta se desliza, un pensamiento que se disuelve en el aire.] Afuera, las nubes destellaban. Tanteé la botella de vin...